Papá es rosacruz, o al menos lo fue durante muchos años, y su mayor inquietud era la sanación, dentro de lo cual tuvo varios éxitos hasta que enfermó. Cuando su salud decayó ya no se sintió en condición de seguir desarrollándolo.Una persona siempre es convocada para cometer errores, el camino siempre presenta pruebas para el ego y para su sentido común. Muchas veces sobredimensionamos lo que somos y hacemos y en ocasiones los problemas de salud llegan para recordarnos que sobre todo debemos ser humildes y recordar que vivimos un tiempo prestado.

Otro gran error es tratar personas en ámbitos que no están preparados para ello.

Yo era adolescente y papá atendía en el dormitorio matrimonial donde estaba el único televisor de la casa. Fastidio. Yo quiero ver mi programa favorito.

No terminó de salir la paciente de turno que ya estoy dentro. La cama es mía y la tele también.

No es la primera vez que me meto inmediatamente después de una sesión.

Primero fue una sensación de incomodidad. Luego fue una sensación incómoda de miedo que fue constantemente en aumento.

Ni yo podía creerlo cuando empecé a verlas. Desde las paredes, el techo y sobre todo del placard empezaron a filtrarse hacia el interior de la habitación manchas semitraslúcidas de un amarillo sucio que crecía en dimensión.

-Papá!

Nunca hice tan rápido el trayecto que existe entre la habitación y la cocina.

Le expliqué lo que pasaba y el regresó a armonizar lo que se había olvidado.

Yo sin mayor problema regresé a mi televisor.