Es año nuevo chino y el gimnasio ha sido adornado con tiras de papel rojo con letras doradas. Son frases de salutación, de buen fortuna, de auspicios. Sigo la línea de tiras de papel y me detengo en la última. No se chino, pero hay algo en su forma que me llama la atención. 
La Sra. Lin pasa justo cerca mío.
-Señora. ¿No está al revés?
Me sonríe y explica. Es cierto, es para desorientar a los demonios, se marean y no se quedan en el lugar, se van y así se ahuyenta la mala suerte.