La experiencia o la posibilidad de acceder a los estados modificados de conciencia o estados de conciencia expandida, ha empujado a lo largo de los siglos a los hombres interesados en su espiritualidad a la búsqueda de medios o sistemas de práctica que permitieran que los mismos se produjeran de forma sistemática y sostenida.
Se puede discutir largo y tendido sobre lo válido o no válido de los mismos, en relación a nuestra formación o a nuestros parámetros culturales y/o ético religiosos, sin embargo el interés de este artículo no es entrar en este dilema sino hacer una sencilla descripción y una evaluación de algunos conceptos.
Primero deberíamos plantearnos de qué se trata este éxtasis que buscan muchos místicos, este estado más elevado de conciencia que ha determinado una multitud de herramientas para su desarrollo. Por empezar ha recibido diferentes denominaciones según la escuela o la  religión que ha emprendido esta búsqueda: Conciencia Cósmica, Satori o Kensho en Budismo Zen, Samadhi o Moksha en Yoga.
Más difícil que darle nombres es tratar de describir la experiencia que en realidad no puede nunca ser descripta a otro en la misma profundidad y plenitud con que se la vivió, resultando por lo tanto intransferible.Sin la vivencia personal, sólo podemos acceder a una comprensión por aproximación, por una yuxtaposición de metáforas. Ken Wilber en su libro ¨La experiencia mística¨ aproxima una definición según la cual es una percepción autotransformadora de la unión total de uno con el infinito, con la idea de lo supremo, con la experiencia de intemporalidad.
Cualquiera sea la experiencia, que irrumpe de improviso e incluso sin una práctica espiritual determinada, provoca un cambio en el eje vivencial del individuo que cambia de su ego cotidiano a un Yo más abarcativo, que incluye y se extiende a un contexto mayor y altruista. De esta manera se conecta de un modo estrechamente personal y simbiótico con la humanidad, el Universo, la Naturaleza, una conciencia superior, etc.
Lo que potencialmente generará profundos conflictos será la imposibilidad del sujeto de aceptar su experiencia debido a su esquema sociocultural previo, la falta de un entorno que acepte o comprenda su vivencia y en algunas ocasiones inclusive la imposibilidad de retornar nuevamente a ese estado de conciencia expandida, es decir lo irrepetible de la experiencia en si misma.
El acceso místico, contra lo que podríamos presuponer, no actúa solamente a un nivel subjetivo.  A nivel fisiológico hay una remodelación de la red neuronal y áreas del sistema nervioso que estaban desconectadas se integran como así también lo hacen nuestros cerebros múltiples que se convierten en uno sólo.
En cuanto al campo energético, éste se expande y los bloqueos existentes se eliminan.
Si el individuo puede integrar armoniosamente su experiencia, este estado se hará en algunos aspectos permanente, pudiendo incluso determinar la remisión espontánea de alguna enfermedad o dolencia.
Espontáneamente se harán presentes algunas capacidades paranormales y se despertará el interés del individuo hacia este tipo de temas, bien sea la investigación, la sanación, o la aplicación en técnicas anticipatorias del futuro. En otros sujetos la inclinación se mostrará hacia una práctica devocional en una religión que puede ser incluso totalmente distinta a la de origen. También puede manifestarse externamente en una necesidad imperiosa de realizar algún tipo de ayuda social o actividad filantrópica.
Así como muchas personas han experimentado fenómenos estáticos que no buscaban, muchas otras se volcaron a la búsqueda del mismo de una manera sistemática.

Procedemos a continuación a una simple enumeración de algunos de los métodos utilizados:

-Por hipnosis.
-Por concentración en un punto fijo ampliamente utilizado en Yoga y consiste en la exclusión de todo menos de un punto sobre el cual se concentra la atención.
-Por privación sensorial o del medio ambiente limitado: que fue ampliamente utilizado por ermitaños y órdenes de clausura. Cuando se limitan la cantidad de estímulos externos o se suprimen totalmente, la mente comenzará a producir experiencias estáticas.
-Respiración sistemática, como fue utilizada en la India, en China y también se emplearon algunos métodos en la Iglesia Ortodoxa Griega.
-El ayuno. Cantidades inadecuadas de vitaminas, así como también cantidades inadecuadas de calorías producen profundos cambios psicológicos.
-La privación del sueño.
-Hábitos de austeridad/abstinencia/castigos autoimpuestos. Generan grandes cantidades de adrenalina e histamina.
-Por el ejercicio físico extremo. Aquí tenemos tanto las danzas sagradas como las experiencias de muchos deportistas que se ven sorprendidos en medio de su práctica por experiencias estáticas.
-Los ritmos. La música hoy es ampliamente reconocida como un catalizador de experiencias y sobre todo los ritmos originados por percusión, o que reproduce los sonidos internos del cuerpo físico.
-La ponzoña de insectos y animales.
-La utilización de plantas enteógenas.