Viajando por Taiwan y visitando a distintos maestros de Kung Fu y de Terapias Chinas, como así también varios templos, cantábamos este mantra. Es un saludo a la diosa Kuan Shi in, para atraer su protección y amparo.
La evolución de la imagen de Kuan Shi in es una resultante del sincretismo chino donde se reúnen el budismo Zen y el taoísmo más puro. Así este bodhisvata (santo budista) que originariamente representaba a Avalokitesvara el compasivo y cuyas vestiduras habitualmente eran rojas, fue recibiendo gracias a los artistas que lo representaban atributos cada vez más femeninos y sus ropas tornándose cada vez más blancas. Finalmente terminó siendo una virgen vestida de blanco volando sobre un dragón, imagen clásica con la que se representa a un inmortal taoísta.
Pero esta no es la única imagen de la diosa. En cierta ocasión Maestro Lin se me acercó con un pequeño libro entre sus manos.
-Mire Inés, así también es Kuan Shi in.
Rápidamente pasó las hojas donde estaban las ciento ocho formas con que la diosa se había aparecido a sus devotos, y además de la vestal había emperadores, guerreros, demonios rojos y demonios amarillos.
No hubo explicación al porqué de las divergencias, sólo la sospecha de que a mil ojos, mil formas. Interpretamos el Universo como queremos o como podemos.
Según la tradición si se cuelga su imagen en el hogar protegerá la familia y en la habitación de una mujer en edad reproductiva propiciará la concepción.

El siguiente ejercicio además de generar una esfera de protección y una purificación energética de quien lo practique, permitirá incrementar la afluencia de abundancia a su vida.

Imagina que estás sentado sobre una gran flor de loto de oro, que a su vez está en la mitad de un gran lago. Comienza a inhalar por la nariz, y al exhalar lleva la respiración hacia tus piernas y tus pies visualizando en la exhalación toda la energía impura que se ha almacenado en tu cuerpo se elimina en la forma de un humo denso y oscuro. Repite esta respiración tres veces.
Ahora que has eliminado las impurezas de tu interior, veras que caminando sobre las aguas del lago se acerca una figura femenina vestida de purísimo blanco. Es la diosa que con rostro sonriente trae en sus manos un cántaro.
Ya de pie a tu lado, Kuan Shi in comenzará a derramar sobre tu cabeza el contenido de su cántaro. Visualiza como ese líquido de un blanco radiante comienza a penetrar dentro de tu cuerpo, como si este fuera un vaso vacío. Cuando lo colme, cuando tu cuerpo se llene de esta luz, imagina que a través de tus poros exhalas hacia el exterior esa luz que se había acumulado en tu interior, formando una esfera luminosa en tu entorno. Aprovecha durante este instante para pedir al Universo aquello que necesitas, te hace falta, o deseas en tu vida. Recuerda solicitar tanto cosas materiales como espirituales. Repite esta visualización tres veces.
Antes de dar por terminado el ejercicio agradece a la diosa por su compañía repitiendo tres veces su mantra: NA MO KUAN SHI IN PU SA.