Papá levantó los ojos al cielo nocturno jalonado de nubes. Aquí y allá revoloteaban unos discos luminosos que por supuesto no eran la luna y que observábamos desde el patio de casa.
– ¡Mirá Inés, son OVNIS!
– No viejo, es el reflector láser de una Disco de la zona.
– Pero no, te digo que son OVNIS.
La discusión está vigente al día de hoy y contra viento y marea sostiene su convicción. El tema lo apasionó desde la infancia y adelantado a su tiempo aceptó la evidencia mundial que avala la existencia de este y otros fenómenos. Pero el entusiasmo y la pasión por este o cualquier tema no nos convierten en buenos investigadores. Por el contrario debemos abordarlo con un corazón frío y desapasionado, sopesando la información recibida, sea de la fuente que sea.
En primer lugar deberíamos descartar las luces nocturnas de dimensiones, brillo y color iguales o poco mayores a la de una estrella aún cuando su comportamiento en desplazamiento se nos torne sospechoso, sólo un experto en aviación podría determinar a simple vista si la misma se trata o no de un dispositivo terrestre.
Uno de los elementos más importantes para determinar si se trata de un Ovni o no sería seguir durante un buen tiempo su trayectoria y verificar dentro de la misma alguno de estos comportamientos:
-Un desplazamiento sin sonido o que el que emite no sea reconocido.
-Una trayectoria horizontal seguida de un cambio brusco en la misma. Estos cambios pueden ser: detención en un punto fijo, cambio de dirección que forme un ángulo de 90 ó 45 grados, que dibuje ondulaciones o reproduzca la caída de una hoja al viento.
-Es típico del comportamiento ovni que ¨baile¨en el cielo describiendo alternativamente círculos y movimientos zigzagueantes.
-Que su desplazamiento sea excesivamente rápido o exageradamente lento.
-Que la forma del objeto no corresponda con las de dispositivos de transporte aéreo conocidos o que el mismo halla manifestado un cambio de forma durante su manifestación.
Si usted quiere acercarse un poco al trabajo meticuloso de un investigador procedería a realizar alguna de estas averiguaciones:
-Buscaría noticias de iguales avistamientos (simultáneos o anteriores) en la zona, buscando otros testigos o investigando en algún periódico local.
-Constataría con el aeródromo o aeropuerto local la posibilidad de tales avistamientos.
-Constataría el horario del tránsito de satélites o globos de reconocimiento metereológico a fin de descartar que se tratara de alguno de estos elementos.
-Constataría el estado climatológico de la zona y hora del avistamiento, resultando relevante la experiencia ocurrida en días despejados y calmos.
-Si se verificaron durante el avistamiento desperfectos en aparatos eléctricos o cortes de energía.
-Si se verificaron otros fenómenos acompañando al avistamiento como presencia de olores, ¨missing time¨ o pérdida de tiempo en algún momento del día del avistamiento, manifestaciones físicas o psíquicas que acompañaron la experiencia del testigo.