La historia la cuenta el padre frente a la pantalla del televisor, aún demacrado pero ya repuesto. Será por eso mismo que se le nota más que está conmovido.
¨…el nene venía caminando con su abuela por una calle de tierra y de pronto se le soltó de la mano, salió del camino, se metió en el barro y fue directo a abrazar el árbol. La abuela le dijo:
-Otto ¿Qué te pasa? ¿Qué haces?
-Estoy abrazando a Dios.
-¿Qué decís, si ahí no hay nadie?
-Sí, está vestido de rojo y de una bolsa sacó el corazón de papá, se va a poner bien.
En el momento en que el nene estaba viviendo esto yo me curaba de mi dolencia cardiaca. Lo único que deseo que todos sepan es que la historia es así de simple…¨
El padre le teme a las repercusiones. Ya el lugar es considerado sagrado, y espera otros milagros.
(nota emitida por Estudio país 24. canal 7 28-03-2007 desde la Provincia de Santa Fe- Rep.Argentina)