Los policías del puesto de vigilancia de Aparicio el pasado miércoles 14 de Noviembre fueron protagonistas de un encuentro cercano del tercer tipo. Alrededor de la 1.30 de la madrugada, dos efectivos policiales de la subcomisaría de Oriente Luis Bracamonte, teniente primero efectivo en Oriente y Osvaldo Orellano, subteniente de la misma dependencia recorrían la zona rural en cercanías a Irene partido de Coronel Dorrego, precisamente en la propiedad del vecino Felipe Fernández cuando tuvo lugar el episodio. Los policías se hallaban en un procedimiento de rutina cuando Orellano se bajó del móvil para realizar tareas de reconocimiento, mientras Bracamonte permanecía en la camioneta.

 “En ese momento, yo estaba cargando una tarjeta de teléfono en mi celular por lo que me quedé en el vehículo. Mientras miraba el teléfono en mi mano, veo una luz pequeña, como de una camioneta que se acercaba pero en cuestión de instantes la luz se hizo más grande como si fuera una camioneta grande y gris que estaba ya muy cerca. No me inquietó esa visión pero veo a diez metros una figura que se movía y primero pensé que era un perro… pero cuando veo bien era una silueta como de un hombrecillo de aproximadamente 80 centímetros, con una cabeza grande, ojos grises prominentes y un color verdoso. Entonces quise marcar el número de celular de mi compañero que estaba afuera pero cuando marco el 1 y el 5 mi mano queda como estática. Puedo ver que de ese vehículo o nave salen tres seres más, dos iguales al primero y un cuarto de aspecto un poco más robusto”, relató Bracamonte. El policía indicó además que en “ese momento mi compañero que estaba viendo lo mismo que yo gritaba ‘¡qué pasa!’, y en un momento se subieron los cuatro hombrecitos otra vez a esa nave y ésta salió desplazándose raudamente hacia el norte, esparciendo una luz blanca que se extinguió despacio dejando un halo verde y un fuerte olor a azufre o pólvora, haciendo un ruido como un trueno”.
Consultado el subteniente Santiago Walter, encargado del puesto de vigilancia de Aparicio, añadió a los hecho relatados por Bracamonte, que mientras él patrullaba a pocos kilómetros de Irene junto al oficial de policía Walter Carabajal entre la 1 y las 2 de la madrugada del miércoles vivió una experiencia similar. “Estábamos yendo de Nicolás Descalzi hacia Aparicio en un procedimiento rutinario cuando observamos una gran luz blanca que parecía envolvernos, en ese momento se detiene la camioneta y atino a llamar por el celular pero no tenía señal. Mi compañero Carabajal me pidió que mire hacia arriba y entonces vimos una potente luz que parece detenerse sobre la camioneta y desaparecer, como un destello”, declaró vía telefónica Walter quien se comunicó minutos después con el teniente primero Damián Sandoval, titular de Oriente quien se hallaba patrullando en la zona de la laguna La Turca, lejos de allí y dijo no haber visto nada anormal. Cuando hizo lo propio con Bracamonte, coincidieron parte de los hechos y detalles de la experiencia. Orellano, el compañero de Bracamonte, reconoció “Cuando fui a la camioneta estaba Bracamonte en silencio, con la mano inmovilizada por una desconocida razón. Durante dos horas más tuvo un inconveniente en la vista que hacía que sus ojos le lloraran, pero no pasó a mayores”.
Asimismo, varios vecinos de Oriente avalan los dichos de los policías afirmando haber visto en el horario mencionado un extraño resplandor envolvente en dirección a Irene y Aparicio. Un matrimonio que viajaba a Marisol desde Oriente a la hora en cuestión, observó una luz en dirección a Irene que los envolvía desde atrás, no pudiendo ser confundida con un relámpago lo que les causó curiosidad. Además, trabajadores rurales de la zona coincidieron en la aparición del resplandor que no encuentra explicación y que genera especulación entre los desconcertados vecinos. Al menos una decena de vecinos de la localidad oyeron cerca de las dos de la madrugada del miércoles un estruendo que los sobresaltó, despertándolos. Sin embargo, no hubo causa aparente de su origen.  (Fuente La Voz del Pueblo de Tres Arroyos)
Nuestro análisis: La importancia del anterior relato para un investigador del fenómeno recae en varios elementos. En primer lugar los testigos que son servidores públicos,  partícipes directos y desde puntos diversos. A esto se suma el testimonio de otros testigos como observadores de aspectos distintos del fenómeno (luz, olores y ruido).
La descripción de la nave es prácticamente inexistente y la conformación de los hombrecillos es una de las típicas a las que la casuística nos tiene acostumbrados.
Es interesante los inconvenientes físicos que sufre a posteriori uno de los policías (parálisis en una de sus manos, molestia en los ojos), que advierte que la experiencia no necesariamente puede ser inofensiva. (Dentro de la casuística del fenómeno hay relatos incluso de agresividad).